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Gripe estacional: las vacunas ya están disponibles

Prevención - Detección

Gripe estacional: las vacunas ya están disponibles

Este martes por la mañana, cuatro miembros del Gobierno Principesco fueron vacunados contra la gripe estacional, fecha que marca el inicio efectivo de la segunda fase de la campaña de vacunación. 

El pasado 15 de octubre, el Gobierno Principesco abrió una primera fase de vacunación prioritaria para las personas mayores de 65 años residentes en el Principado. Hoy, la campaña de vacunación está llegando a todos los monegascos y a los residentes.

Si bien es cierto que la COVID-19 sigue circulando de forma muy activa, el Gobierno Principesco recomienda encarecidamente vacunarse. Es importante hacer todo lo posible para limitar al máximo el impacto conjunto de dos virus que pueden circular al mismo tiempo.

Así pues, todos los residentes en Mónaco pueden obtener la vacuna en alguna de las farmacias del Principado presentando su documento de identidad monegasco o su tarjeta de residente. Esto permitirá al profesional sanitario comprobar que el paciente resida en Mónaco. Una vez recibida la vacuna, el paciente podrá pedir al farmacéutico, a su médico de cabecera o una enfermera por cuenta propia que le administre la vacuna.

El objetivo de las autoridades sanitarias monegascas es conseguir que la vacuna llegue al mayor número posible de personas. Por este motivo, este año, las personas dadas de alta en la Seguridad Social monegasca (SPME o CCSS) pueden obtener el reembolso de la vacuna, con o sin receta médica.

Vacunarse contra la gripe ofrece muchas garantías en el contexto actual en el que predomina la COVID-19:

Simplifica el procedimiento de atención a pacientes que presenten un cuadro gripal. La gripe estacional y la COVID-19, aunque tienen su origen en virus muy diferentes, provocan síntomas idénticos: fiebre, tos, fatiga o dolores musculares. Por consiguiente, el diagnóstico será más fácil cuando se identifique que la persona que presenta estos síntomas está vacunada contra la gripe: el personal sanitario podrá determinar más fácilmente un posible contagio por COVID-19 y proponer el tratamiento adecuado, ya sea a domicilio o en el hospital.

La vacunación antigripal puede ayudar a aligerar la carga de los centros de salud. Cada año, pacientes con gripe acuden a los servicios de urgencias, y algunos presentan complicaciones que requieren hospitalización. Con una epidemia como esta activa, debe haber recursos hospitalarios disponibles para poder tratar las formas graves de la COVID-19.

La vacunación antigripal contribuye a reducir el número de bajas escolares y laborales. Cuando una persona presenta síntomas que dejan entrever la presencia de la COVID-19, causar baja laboral o escolar es el protocolo que hay que seguir mientras se espera el resultado de la PCR. Se reduce así el riesgo de propagación de la COVID-19. Es clínicamente imposible —sin prueba PCR— determinar si se trata de una gripe o de la COVID-19. Cuando se descarta la gripe, se reduce el número de días de baja laboral o escolar.